Jesús Saavedra
Tlapa
La presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo encabeza una “intención deliberada de exonerar de responsabilidad al Ejército” en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y se está construyendo una “verdad a modo”, aseveró el director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña “Tlachinollan”, Abel Barrera Hernández.
El pasado viernes 23 de octubre en el marco de la festividad católica del Señor del Nicho en esta población de la Montaña, los padres del normalista, César Manuel González Hernández, Mario González e Hilda Hernández acudieron a la catedral de San Agustín para pedir por saber el paradero de su hijo y de 42 muchachos desaparecidos desde septiembre del 2014 en Iguala.
Este domingo el director de “Tlachinollan”, organización que ha dado acompañamiento jurídico a los papás de los muchachos desaparecidos sostuvo que existe “una preocupación muy grande en estos doce años de exigencia de verdad de parte de las madres y padres, tomando en consideración las nuevas líneas que ha declarado la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, vemos que se ha optado ya por impulsar una línea de investigación que apunte a los actores locales en Guerrero”.
Y que por ello se ha detenido al ex gobernador, Ángel Aguirre Rivero; a policías de Iguala; a la familia Rueda dueña de crematorios y encargada del Servicio Médico Forense de Iguala.
Pero que desde el gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum Pardo se quiere dar vuelta a la página en la investigación con la demanda de los 800 Folios de Información del Ejército, de la participación del Ejército en esos Hechos, “hay muchos datos en la investigación del GIEI, han quedado rezagados, relegados ya. La preocupación de los papás es que ven que en verdad hay una intención deliberada de exonerar, así como ya lo hizo la CNDH que abiertamente terció la investigación para decir que el Ejército no tuvo participación en estos hechos”.
Dijo que como defensores de derechos humanos, “fue muy significativa la declaración de la presidenta, Claudia Sheinbaum cuando dijo que el militar que estaba en la escuela inscrito como estudiante Julio César López Patoltzin, pues que era militar, pero que también era estudiante, que no era infiltrado, o sea, componiéndole la página al Ejército, eso es insólito, habiendo un documento oficial de la Sedena, donde ahí le dan la comisión a de que él funja como agente investigador del Ejército y que la misma presidenta esté diciendo que era un estudiante y que sí, que era militar pero que estaba estudiando, o sea”.
Barrera Hernández afirmó que con la recomendación de la CNDH y la postura de la presidenta, “queda muy evidenciado que hay un cierre de filas para proteger al Ejército y forzar la investigación hacia el plano local”.
El director de Tlachinollan aseveró que el gobierno de Sheinbaum Pardo “está construyendo una verdad a modo, así como lo hicieron con Enrique Peña Nieto, lo que le llamaron la ‘verdad histórica’ como ‘otra verdad histórica’, centrada en las funerarias, centrada en actores locales, que eso es lo peligroso y que en verdad están exonerando ya sin dejar abierta las líneas, ya están tomando postura de que el Ejército no participó en la desaparición”.
Señaló que en las investigaciones del caso, “eso no puede suceder en una investigación objetiva, sobre todo que sea imparcial, de que exoneren al Ejército sin que antes tengan pues todos los resultados de las líneas de investigación”.
Abel Barrera agregó que los papás del normalista desaparecido, César Manuel González Hernández le pidieron al Señor del Nicho “que haya una luz en este camino de la oscuridad, de la mentira y están esperando pues el milagro de que se dé con el paradero de sus hijos, como ellos dicen, vivos o muertos, pero que sí haya una certeza de que si están muertos, pues cómo fue el modus operandi, no quieren solamente una versión; su visita básicamente es como siempre, tocar puertas, tanto a los santos como a los cristos milagrosos, para esperar el milagro, porque con las autoridades parece que la las puertas se están cerrando”.
