Michel Vargas
ACAPULCO. —A tres años del impacto del huracán “Otis”, el arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, llamó a la ciudadanía a mantener viva la memoria de las víctimas de este fenómeno meteorológico y reforzar la cultura de la prevención.
A través de su comunicado dominical, pidió encomendar a Dios a quienes perdieron la vida durante la emergencia y expresó su solidaridad con las familias que aún desconocen el paradero de alguno de sus seres queridos.
En su mensaje, agradeció a las instituciones gubernamentales, organizaciones sociales, diócesis, parroquias y personas que brindaron apoyo a Acapulco durante las labores de atención, rehabilitación y reconstrucción de este destino turístico. Además destacó que la ayuda que se recibió, tanto dentro como de fuera del país, permitió a las familias a poder afrontar las consecuencias de la tragedia.
González González relató la experiencia de cuatro familias que encontraron refugio en una vivienda con techo de concreto, compartieron los alimentos que lograron rescatar y posteriormente buscaron la manera de proteger sus casas. Ante ello, exhortó a los padres y abuelos a transmitir estas historias a las nuevas generaciones para que permanezcan como parte de la memoria colectiva de Acapulco.
Así mismo, el arzobispo lamentó los saqueos y actos de rapiña que se registraron apenas un día después del impacto de Otis, al señalar que estas acciones ocasionaron daños adicionales a numerosas familias y establecimientos comerciales. Llamó a la población a actuar con responsabilidad y solidaridad, especialmente en situaciones de emergencia, cuando las personas más afectadas necesitan ayuda inmediata.
También recordó que el 24 de octubre se cumplieron tres años del asesinato de 14 policías en El Papayo, cerca de Coyuca de Benítez, y pidió por sus familias, así como por el esclarecimiento de los hechos y el restablecimiento de la justicia.
