Jesús Saavedra
Autoridades y vecinos de comunidades de la Sierra del municipio de Ajuchitlán del Progreso demandaron la instalación de bases permanentes de la Guardia Nacional en el corredor de caminos rurales que cruzan la Sierra Madre del Sur y que divide a la Costa Grande con la Tierra Caliente, ante la presencia del grupo criminal Familia Michoacana (FM).
Este miércoles comisarios y habitantes de comunidades de ese municipio cuya cabecera se encuentra en Tierra Caliente, pero tiene localidades en el macizo de la Sierra Madre del Sur enviaron un comunicado en donde denunciaron que las partidas que tenía el Ejército desde hace tres días “se retiraron de nuestras comunidades; los gobiernos federal y estatal no cumplieron con su compromiso de brindarnos resguardo, y hoy volvemos a vivir en inseguridad”.
Señalaron que en la zona operan grupos criminales, “tenemos conocimiento de que somos vigilados por grupos en zonas que no han sido recorridas, como Mesa de Cerro Azul y sus alrededores, donde por las noches se observan drones y eso genera gran preocupación entre los habitantes”.
Explicaron que en la localidad de Fresno de Puerto Rico se cuenta con un cuartel de la Policía Estatal “que cuenta únicamente con una patrulla y dos elementos, lo cual es insuficiente para proteger a las comunidades”.
Señalaron que en su mayoría los habitantes de esa zona se dedican “a la producción de aguacate, mezcal, ganado y maíz; por temor a ser privados de nuestra libertad, no podemos acudir a nuestras parcelas ni transitar por brechas y caminos. Existen antecedentes en las comunidades de Los Bayados, El Balcón, Guajes de Ayala, El Durazno y Mesas del Parotal”.
Exigieron al secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch “que no baje la guardia en la región, solicitamos que las instalaciones del cuartel de Fresno de Puerto Rico sean ocupadas por elementos de la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano o la Marina, de modo que puedan realizar recorridos por las comunidades de toda la región Serrana”.
De igual forma demandaron a las autoridades de los tres niveles de gobierno “la atención inmediata y cumplimiento de los compromisos adquiridos con la Sierra, como caminos rurales, centros de salud, medicinas, maestros, rehabilitación de escuelas; como guerrerenses y mexicanos, tenemos derecho a ser escuchados. De no atenderse esta situación, los campesinos nos veremos obligados a elegir entre defendernos con nuestras propias capacidades o abandonar nuestras tierras, el esfuerzo de toda una vida de trabajo. Hacemos un llamado urgente para evitar que lleguemos a ese punto”, añadieron.
