* Consideró que los recursos públicos se han destinado a eventos y campañas de escaso impacto, mientras persisten problemas como la falta de profesionalización, capacitación y valor agregado en la oferta turística
Alejandro Gómez
El director de la promotora turística “De Tlachco a Taxco”, Ángel Emanuel Damián Flores, consideró que el “desfile” de tres titulares de la Secretaría de Turismo de Guerrero (Sectur) en menos de cinco años del actual gobierno estatal, refleja una “alarmante inestabilidad institucional” en el rubro y una preocupante e insostenible farsa, que deriva en el desperdicio de recursos públicos para eventos y campañas de nulo impacto en busca de encubrir esas omisiones y “darnos atole con el dedo”.
“Hemos visto pasar a tres responsables distintos de la Sectur y ese carrusel de nombramientos resulta profundamente preocupante”, sostuvo el promotor turístico, al establecer que ante ese escenario adverso el estado simplemente voltea la cabeza frente a los escenarios críticos que golpean a las poblaciones turísticas y optan por el derroche de dinero público en acciones sin resultados, cuando esos presupuestos deberían enfocarse en el desarrollo real de Guerrero.
Dedicado a la promoción turística desde su infancia, Damián Flores dijo que si bien han surgido muchas opiniones sobre la industria en Taxco y ello resulta positivo, ante el involucramiento de la sociedad en la actividad que históricamente ha dado sustento a la ciudad, pero algunas posturas son “muy personales” y otras son motivadas para defender ideologías políticas, en un contexto donde la desinformación y el resentimiento de ciertos sectores se reflejan en esas narrativas.
Lamentó el protagonismo de figuras públicas que luego de muchos años de beneficiarse de la opacidad y desinformación, ahora se “rasgan las vestiduras” al señalar, opinar y decretar soluciones en turismo, cuando su pasado está manchado por el mal manejo de recursos públicos destinados a la promoción turística de Taxco, “no busco imponer una idea absoluta, solo compartir la experiencia adquirida en la operación diaria, en diseño de rutas, trabajo en comunidades y labor de campo”.
Al reflexionar sobre la situación de la industria en la ciudad, enumeró a la ausencia de educación turística integral y de calidad, la falta de profesionalización real, capacitación para dignificar la atención, el uso de nuevas herramientas tecnologías para el sector y la carencia de un “valor agregado” como patrimonio histórico, cultural y gastronómico para ofrecer experiencias de altura, como los elementos que han propiciado la verdadera crisis en la actividad local.
Ángel Emanuel Damián Flores aseguró que esos factores y el nulo entendimiento de la operación turística de Taxco como ciudad cultural e histórica, han permitido a las autoridades gubernamentales, delegaciones, fideicomisos y asociaciones civiles operar de manera ventajosa y sin rumbo, “el enemigo no está entre nosotros, el problema no es el platero, el negocio establecido, comercio fijo, los artesanos, los revendedores ni los guías de turismo”.
Profundizó que las mejoras para Taxco no vendrán de las dependencias de gobierno sino del trabajo y coordinación entre los integrantes del sector turístico, por lo que hizo el llamado a dejar de lado los pleitos internos y evitar el desgaste de energía porque los perdedores serán quienes se dedican a esa actividad diaria, “es momento de dejar de atacarnos, de empezar a exigir pero con trabajo profesional y mostrar propuestas; Taxco y su gente lo necesita”.
