En el marco del segundo aniversario luctuoso del exalcalde de Chilpancingo, Alejandro Arcos Catalán, la diputada Rebeca Núñez Martín del Campo, integrante de la bancada del Partido de la Revolución Democrática (PRD), emitió un pronunciamiento ante el pleno del Congreso del Estado de Guerrero para exigir el esclarecimiento del crimen cometido el 6 de octubre de 2024.
Durante su intervención ante legisladores, representantes de los medios de comunicación y familiares de la víctima, después de pedir un minuto de silencio por la memoria de Arcos Catalán, la representante destacó su trayectoria territorial antes de asumir el gobierno municipal. Núñez sostuvo que el edil concibió el servicio público a partir del contacto directo con la ciudadanía, enfocando su propuesta de trabajo en la restitución de la seguridad pública en la capital guerrerense.
Al hacer referencia al proyecto político del exalcalde, la diputada citó las palabras con las que Arcos definió su aspiración en la función pública: “Un promotor de la paz, la felicidad y el desarrollo”. Rebeca Núñez señaló que dicha postura se mantuvo incluso frente al contexto de violencia e inseguridad que atravesaba la demarcación.
El pronunciamiento aludió a las acciones que el expresidente municipal realizó durante sus primeros días de gestión, cuando recorrió las zonas vulnerables de la capital y la Sierra afectadas por el paso del huracán John en septiembre de 2024, supervisando la apertura de caminos e infraestructura comunitaria antes de su homicidio.
Núñez Martín del Campo centró la postura política de su bancada en la exigencia de resultados a las instituciones procuradoras de justicia, al cumplirse dos años del magnicidio cometido a seis días de que Arcos tomara protesta al cargo. “Su familia, quienes caminaron a su lado y la sociedad de Chilpancingo tienen derecho a la verdad, al esclarecimiento de los hechos y a que las instituciones determinen las responsabilidades que correspondan conforme a derecho”, aseveró la legisladora, y agregó que “el silencio nunca puede ser la respuesta frente a la violencia y el olvido jamás puede convertirse en política pública”.
Advirtió también sobre el riesgo de normalizar la violencia contra los actores políticos en la entidad. En su discurso, enfatizó que las agresiones hacia figuras públicas constituyen una amenaza directa a la institucionalidad: “Cuando la violencia pretende decidir quién puede recorrer una comunidad, la agresión deja de dirigirse solamente contra una persona. Se desafía al Estado, se debilitan las instituciones y se hiere la libertad democrática”, y remarcó que “ninguna candidatura vale una vida”.
Finalmente, la representante del PRD instó a las autoridades estatales a que el homenaje a la memoria de Alejandro Arcos traduzca el protocolo institucional en avances concretos en las investigaciones y llamó a las instituciones del Estado a no detener las investigaciones y mantener la búsqueda de paz y justicia en la entidad.
“La memoria que no produce responsabilidad corre el riesgo de convertirse solamente en ceremonia”, concluyó.
