La desaparición de un ser querido afecta significativamente a las familias que los padecen, teniendo que cambiar hábitos, acciones e incluso forma de vida, tal es el caso de María del Carmen Valle Torreblanca, madre de Diego Aldair Rodríguez Valle, desaparecido el 24 de diciembre del 2024.


A casi dos años de su desaparición, en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada, su madre indicó que, su hijo desapareció entre el tramo carretero de Chipancingo-Mezcala, cuando presuntamente acompaño a uno de sus amigos a esta localidad.


María del Carmen, relató que, un día antes de su desaparición, Diego se comunicó con ella y le informó que regresando a Chilpancingo subiría a su casa a comer y estar con ellos, ya que el en ocasiones salía a trabajar fuera y en esa ocasión apenas venía de regreso.


Indicó que, de acuerdo al testimonio recabado de su novia, su hijo llegó a Chilpancingo, sin embargo, luego de su llegada le informo que acompañaría a uno de sus amigos a Mezcala, pero después de ese día, ya no volvieron a saber más de el.
” De hecho el llegó a Chilpancingo, pero su novia nos comentó que el le había dicho que iba a acompañar a un amigo a Mezcala y desde entonces perdimos contacto con el y ya no supimos nada”, expresó.


La madre, informó que, luego de no dar con su paradero, acudieron ante la Fiscalía General del Estado de Guerrero (FGE), dónde realizaron la denuncia correspondiente, además de que se trasladaron al tramo carretero en dónde presuntamente pudo haber desaparecido y realizaron labores de búsqueda día y noche, pero sin obtener ningún resultado.


“Hemos pedido búsquedas a la fiscalía en esa zona, hemos ido nosotros a buscar y desgraciadamente no hemos encontrado ninguna pista”, informó.


Sin embargo, dentro de los poco indicios que han logrado recabar en cuanto a su desaparición, supieron que el amigo con el que supuestamente Diego acudió a Mezcala si regreso del viaje.


“Solamente sabemos que el chavo llegó aquí, el que acompaño a mi hijo, pero el ya no llego y el dice que el no fue como el, ya tuvimos la entrevista con el y todo pero las investigaciones siguen”, apuntó.


La madre de Diego, relató que, a casi dos años de su desaparición las cosas han cambiado mucho en su casa y con su familia.
“En la casa somos unidos, pero prácticamente con la falta de el, se nos destruyó la familia, aqui ya no hay cumpleaños, ya no hay día de las madres, la verdad es difícil”, lamentó.


No obstante, declaró que, tienen dos hijas más, nietas por quienes ver y es por ellas por las que también buscan salir adelante día con día.


María del Carmen, describió a Diego como un joven educado, atento, responsable, amistoso y muy querido por muchas personas.
“Nunca faltó el respeto a nadie, era muy amable, le gustaba mucho el fútbol, los tlacololeros, incluso se enseñó a tocar, danzaba, participaba en muchas cosas, a nosotros siempre nos decía que nos quería, era muy apegado a nosotros, a sus hermanas, más que nada a su niña”, recordó.


La madre comentó que “lamentablemente su hija está creciendo sin el, aunque nosotros estemos al pendiente de ella, apoyandola, dándole cariño, pero no es lo mismo”.


Finalmente, dijo que, la pequeña hija de Diego, diariamente se pregunta cuando es que va a regresar su papá.


“Cuando escucha que salimos a busquedas y yo no puedo ir, me pregunta que si ya no voy a buscar a su papá y yo le digo que si, que yo se lo voy a traer”, concluyó.