La tragedia ocurrida durante las fiestas patronales en honor a Señor Santiago Apóstol de la comunidad de Real de Limón, municipio de Cocula, cobró la vida de una mujer de 27 años y su hijo de 4, quienes fallecieron tras permanecer siete días hospitalizados por las graves quemaduras que sufrieron en la explosión de pirotecnia registrada el pasado 25 de julio, sumando así cinco víctimas mortales.

Las nuevas víctimas fueron identificadas como María Susana Ochoa Banderas, de 27 años, y Javier Garrido Ochoa, de cuatro, quienes presentaban quemaduras de segundo y tercer grado en más del 90 por ciento de su cuerpo, ambos permanecían internados desde el día del accidente y murieron el pasado 1 de agosto.

Con estos decesos, la cifra de personas fallecidas aumentó a cinco, aunque hasta el momento las autoridades estatales y municipales no han informado de manera oficial el número total de lesionados.

La explosión ocurrió durante los festejos en honor Señor Santiago Apóstol, cuando, de acuerdo con los primeros reportes, una chispa desprendida de un “torito” ingresó al templo y alcanzó la pirotecnia almacenada en el interior, provocando una fuerte detonación que dejó decenas de heridos y ocasionó el colapso de una parte de la iglesia.

Las primeras víctimas mortales fueron las hermanas Guillermina y Carmela Ontiveros, de 65 y 55 años, respectivamente, así como Nereida Cervantes Romero de 30 años, quien además tenía ocho meses de embarazo y murió mientras era trasladada a un hospital de Iguala debido a la gravedad de sus lesiones.

María Susana Ochoa era nuera de Carmela Ontiveros, por lo que la tragedia enlutó a una misma familia en distintos momentos.

De manera extraoficial, se estima que alrededor de 30 personas resultaron lesionadas con quemaduras de gravedad.

De acuerdo a versiones de los pobladores, luego del incidente, varios de los heridos fueron trasladados por familiares en vehículos particulares a clínicas privadas de Iguala y municipios cercanos, mientras que otros fueron llevados en ambulancias a hospitales públicos.

Ante los elevados gastos médicos y funerarios, familiares de varios de los lesionados han recurrido a redes sociales para solicitar apoyo económico.

A más de una semana del accidente, las autoridades únicamente han informado que brindan atención y acompañamiento a las familias afectadas, sin dar a conocer un balance oficial sobre el número de personas fallecidas y lesionadas por esta tragedia.