Tras más de siete años de búsqueda, Socorro Gil Guzmán, madre de Jonathan Guadalupe Romero Gil, informó que recibió una notificación de la Fiscalía General del Estado (FGE) sobre la compatibilidad genética de restos óseos localizados en el Servicio Médico Forense (SEMEFO) con su hijo, desaparecido el 5 de diciembre de 2018 presuntamente a manos de policías municipales en Acapulco.

Durante una conferencia de prensa, acompañada por integrantes de colectivos de búsqueda de distintos estados del país, Socorro Gil señaló que la noticia le fue comunicada mediante una llamada telefónica realizada por el fiscal estatal la noche del pasado viernes. La madre buscadora comentó su inconformidad con la forma en que recibió la notificación y aseguró que la familia de Jhonatan aún espera se realice una confirmación plena por parte de instancias federales.

La representante de la colectiva “Memoria, Verdad y Justicia” explicó que los resultados presentados por la Fiscalía estatal indican una compatibilidad genética del 99.9 por ciento con ella; sin embargo, cuestionó la certeza de esa conclusión debido a que las pruebas fueron realizadas únicamente con muestras maternas. Por ello, anunció que solicitará nuevas confrontas genéticas ante la Fiscalía General de la República (FGR) y mediante laboratorios privados.

“Nos entregaron las pruebas de ADN, la fiscalía General del Estado, la fiscalía desaparecidos y nos dijo que los resultados salieron al 99.9% conmigo cuando sabemos que no podía ser porque no hay pruebas de su papá de mi hijo, o sea, nada más lo compararon conmigo y no sabemos todo mundo que no puede una mamá a lo mejor si fuera hija mujer, sí, pero es un hijo hombre, entonces no puede ser los resultados al 99.9%. Entonces, pues nosotros de por sí como familia, como compañeros a la colectiva, yo ya había platicado con mis compañeros que las confrontas, yo las iba a exigir con la Fiscalía General de la República. Y aparte también vamos a hacerles pues confrontas por privado. Yo no confío en la fiscalía del Estado”, dijo.

Socorro Gil recordó que desde el inicio de la investigación ha mantenido desconfianza hacia las autoridades estatales, a quienes responsabiliza de omisiones y de la desaparición de pruebas fundamentales dentro de la carpeta de investigación. Afirmó que identificó posibles indicios de que los restos corresponden a su hijo por características particulares en el cráneo localizado, aunque insistió en que se requiere una verificación científica independiente.

De acuerdo con su testimonio, los restos fueron encontrados en una zona de la colonia Panorámica, lugar que coincide con información que recibió años atrás sobre el sitio donde Jonathan habría sido abandonado tras su detención. Además, señaló que los restos permanecieron durante años en el Servicio Médico Forense (SEMEFO), sin que se realizaran confrontas genéticas oportunas, pese a que fueron localizados desde septiembre de 2022.

La madre buscadora también informó que se negó a recibir los restos óseos identificados hasta el momento, debido a que no corresponde a la totalidad de los restos de su hijo. Exigió a las autoridades ampliar las búsquedas tanto en campo como en instalaciones forenses para localizar más evidencias que permitan una restitución digna.

Finalmente, los familiares y miembros de distintas asociaciones de familias buscadoras reiteraron que continuarán exigiendo justicia, nuevas búsquedas y el esclarecimiento de los hechos. Asimismo, demandaron que se reactiven las investigaciones relacionadas con el homicidio de Carlos, amigo de Jonathan, cuyo cuerpo fue localizado un día después de la desaparición de ambos jóvenes.