Alexis Blancas
Desde hace nueve años, alumnos de la escuela telesecundaria “Nezahualcóyotl”, en la colonia El Calvario, en Chilpancingo, reciben clases en condiciones precarias dentro de aulas cuarteadas y sin puertas ni ventanas, luego de que los sismos de 2017 dañaran gravemente el edificio principal del plantel.
El director de la institución, Luis Enrique Radilla Silva, explicó que las afectaciones estructurales alcanzaron tres salones, el laboratorio, la dirección y los sanitarios, por lo que el inmueble fue declarado inhabitable por Protección Civil y el Instituto Guerrerense para la Infraestructura Física Educativa (IGIFE).
Padres de familia, docentes y directivos denunciaron que durante años sus solicitudes de apoyo han sido ignoradas por distintas dependencias gubernamentales, pese a los dictámenes emitidos por Protección Civil, en dónde el inmueble está declarado como inhabilitable.
Ante el riesgo que enfrentan diariamente los estudiantes, el pasado lunes la comunidad escolar realizó una marcha hacia Palacio de Gobierno para exigir a las autoridades estatales la demolición y reconstrucción urgente del edificio, pues señalan que las malas condiciones del plantel afectan el desempeño académico de los alumnos, quienes toman clases sin espacios adecuados y en desventaja frente a otras escuelas.
El director indicó que durante todos estos años, los maestros han tenido que improvisar para desarrollar actividades escolares y prácticas de laboratorio en materias como Biología, Física y Química, además de enfrentar la falta de un aula de medios.
Por su parte, la docente Fabiola Méndez Castillo comentó que impartir clases en salones sin puertas ni ventanas representa una dificultad diaria, pues constantemente deben mover y resguardar el mobiliario escolar.
Tras la protesta del día lunes, autoridades estatales se comprometieron únicamente a la demolición y reconstrucción de dos aulas, propuesta que la comunidad escolar consideró insuficiente, aunque reconocieron que representa un avance luego de años sin atención.
