El arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, hizo un llamado a la ciudadanía a vivir en paz en el marco del Domingo de Ramos, al referirse a los conflictos armados y la violencia que afectan a distintas regiones del mundo.
En su mensaje, durante la misa dominical subrayó que Jesucristo es el “rey de la paz” e invitó a los fieles a rezar y pedir por la seguridad y la tranquilidad de todas los ciudadanos.
Leopoldo González destacó la importancia de fortalecer el tejido social como el camino para mejorar la convivencia cotidiana e invitó a la población a fomentar las relaciones basadas en el respeto y la confianza.
“Que nadie nos tenga miedo y que nuestra presencia no sea una amenaza”, dijo.
Comentó que los efectos de la violencia se reflejan en múltiples escenarios y recordó que el sufrimiento humano se manifiesta en madres que buscan a sus hijos desaparecidos, en víctimas de asesinatos, en niños mutilados y en soldados enviados a combatir.
Asimismo, el arzobispo enfatizó que, desde la fe, Jesús se hace presente en medio del dolor y la tragedia, acompañando a quienes padecen las consecuencias de la violencia. Reiteró la necesidad de mantener la esperanza y de trabajar colectivamente por un entorno más justo y pacífico.
El Domingo de Ramos marca el inicio de la Semana Santa en la tradición católica, periodo en el que se conmemoran los últimos días de Jesucristo, incluyendo su crucifixión.
