MÉXICO.— El uso de herramientas basadas en inteligencia artificial para cometer fraudes en plataformas digitales y servicios financieros se incrementó de manera exponencial en México durante el último año, registrando un aumento cercano al 1000 por ciento en los intentos de estafa, de acuerdo con datos de la empresa tecnológica Unico ID.

Fernando Paulin, director general de la firma en el país, explicó que la incorporación de inteligencia artificial en las operaciones criminales ha cambiado radicalmente la magnitud del problema. Antes, los fraudes dependían de individuos realizando operaciones manuales; ahora, sistemas automatizados pueden lanzar miles de ataques simultáneos contra bancos, fintech y plataformas digitales.

El especialista advirtió que cuando las instituciones no cuentan con mecanismos sólidos de detección, una parte de esos intentos logra concretarse en fraudes reales.

Tecnologías usadas por delincuentes

Los grupos que cometen estos delitos han comenzado a utilizar herramientas tecnológicas cada vez más sofisticadas para vulnerar los sistemas de seguridad digital.

Entre las técnicas detectadas se encuentran:

Creación de deepfakes, mediante los cuales replican rostros y manipulan videos.

Simulación de presencia real de usuarios frente a cámaras para pasar verificaciones.

Uso masivo de datos personales filtrados de bases públicas y privadas para suplantar identidades.

Con esta combinación, los delincuentes pueden construir perfiles falsos con apariencia de solvencia económica, capaces de superar sistemas de validación biométrica utilizados en solicitudes de crédito o apertura de cuentas.

Consecuencias para el sistema financiero

El crecimiento de estos ataques no solo impacta a las instituciones financieras, sino también a los usuarios.

Paulin señaló que el aumento de intentos de fraude provoca que bancos y empresas fintech tengan que incrementar sus gastos operativos en prevención y seguridad, lo cual eleva el riesgo financiero de sus operaciones.

Estas condiciones, advirtió, podrían reflejarse en tasas de interés más altas y requisitos más estrictos para quienes solicitan productos financieros digitales.

Asimismo, explicó que la expansión del crédito en línea ha ampliado el número de puntos vulnerables, ya que cada solicitud implica procesos remotos de verificación biométrica y análisis automatizado de identidad.

Inteligencia artificial contra inteligencia artificial

Ante este escenario, el directivo consideró indispensable que las instituciones utilicen herramientas tecnológicas avanzadas para enfrentar el problema.

Entre las soluciones recomendadas se encuentran sistemas capaces de detectar deepfakes, mecanismos de prueba de vida activa y procesos de verificación biométrica más robustos.

Paulin concluyó que el volumen de ataques continuará creciendo en los próximos años, por lo que las organizaciones que inviertan desde ahora en infraestructura tecnológica, prevención del fraude y capacidad de respuesta operativa estarán en mejores condiciones para enfrentar este fenómeno.