Trabajadores de la Subdirección de Profesiones y Servicio Social de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), tomaron las instalaciones de la dependencia para exigir la destitución de la subdirectora, a quien acusan de mantener una actitud prepotente y de no estar capacitada para el cargo.


María de los Angeles Telumbre, trabajadora de la dependencia, informó que recientemente la maestra Enedina Zicatl Castro fue nombrada como subdirectora, a quien recibieron sin ningún problema, sin embargo, con el paso de los días comenzó a mostrar una actividad déspota y prepotente con los trabajadores.


Aunado a esto, acusó que, es una persona que desconoce por completo las funciones y actividades que realizan al interior de la oficina.


“Es una persona que no está preparada como tal para asumir el cargo debido a su desconocimiento total de las funciones que se realizan en la oficina”, indicó.


La trabajadora expresó que, a días de su llegada, la titular decidió delegar funciones únicamente al personal de confianza que llegó con ella, dejando de lado a toda la base trabajadora de la dependencia.


Asimismo, aseguró que, últimamente han llegado a percibir cierta irregularidades dentro de las actividades, como la emisión de títulos sin cumplir con el reglamento que marca la ley.


Ante ello, dijo, que decidieron salir a manifestarse y tomar las oficinas para exigir una mesa de diálogo directo con el titular de la Secretaría de Educación en Guerrero (SEG), Ricardo Castillo Peña, para externar todas las irregularidades y solicitar la destitución de la titular.


Los trabajadores aseguraron que de no obtener una respuesta favorable por parte de las autoridades educativas, continuaran con la toma de la dependencia, lo que podría afectar considerablemente a los recién egresados.


“Nosotros somos validadores de documentos para poder realizar el registro del título y a su vez tramitar la cédula profesional para los alumnos”, declaró.


Finalmente, los trabajadores afirmaron que previo a la toma de las oficinas permanecían más de 100 procesos de titulación en espera, los que podrían continuar retrasandose si las autoridades educativas no resuelven sus peticiones.