* Desde hace casi siete años que fue construido un edificio, no cuenta con suministro de energía eléctrica
Alexis Blancas
Maestros de la escuela primaria “Gregorio Torres Quintero”, ubicada en el municipio de Xochihuehuetlán, en la región Montaña, se manifestaron este martes al exterior del Palacio de Gobierno para denunciar que el plantel ha operado durante más de seis años sin energía eléctrica ni agua potable.
Los docentes se instalaron en las escalinatas del inmueble para exigir la intervención inmediata de las autoridades estatales y resolver una problemática que, aseguraron, afecta las condiciones de aprendizaje de decenas de estudiantes.
El profesor René Fuentes Acevedo, docente de quinto grado, explicó que el edificio escolar fue construido hace casi siete años y actualmente alberga 14 grupos; sin embargo, desde su inauguración no cuenta con suministro de energía eléctrica, debido a que nunca fue conectado a la red.
El maestro detalló que, durante este tiempo, han acudido a la Delegación de Servicios Regionales, a la Subsecretaría de Educación Básica y al Instituto Guerrerense de la Infraestructura Física Educativa (IGIFE), donde se han firmado diversas minutas de acuerdos, la más reciente hace aproximadamente un año, sin que hasta el momento exista una solución.
Asimismo, denunció que en una ocasión personal de la Secretaría de Educación Guerrero realizó una conexión irregular de energía eléctrica, conocida como “diablito”, situación que derivó en una multa superior a los 112 mil pesos, la cual tuvo que ser cubierta por los padres de familia.
Ante esta situación, explicó que los docentes han tenido que improvisar una conexión de energía desde un inmueble antiguo, únicamente para utilizarla durante los honores a la bandera y otras actividades indispensables.
No obstante, señaló que la falta de electricidad también impide el funcionamiento de la bomba que abastece de agua a los sanitarios del plantel. Además, las altas temperaturas que se registran en la región ponen en riesgo la salud de los estudiantes, quienes toman clases sin ventiladores y en condiciones que, afirmó, han provocado casos de enfermedades gastrointestinales y golpes de calor.
Los manifestantes permanecieron en las escalinatas del Palacio de Gobierno en espera de ser atendidos por autoridades estatales, a quienes solicitaron una respuesta inmediata y una solución definitiva para dotar al plantel de los servicios básicos indispensables para su funcionamiento.
