Michel Vargas

ACAPULCO. —Los recientes hechos de violencia que se han registrado en Guerrero continúan afectando la tranquilidad de las familias y demuestran la urgencia de fortalecer el respeto a la vida y la construcción de la paz, así lo destacó en su mensaje dominical el arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González.

Monseñor lamentó los asesinatos, ejecuciones y los ataques ocurridos en los últimos días, así como la situación que enfrentan las familias de las personas que se encuentran desaparecidas. También hizo referencia al ataque armado contra un camión del transporte público el pasado viernes 26 de junio, en el que al menos cuatro personas resultaron lesionadas y una perdiera la vida.

Resaltó que este hecho vuelve a sembrar el miedo entre la ciudadanía al afectar un servicio esencial que es utilizado por miles de personas.

González González señaló que es indispensable que las autoridades esclarezcan estos hechos y procuren justicia para las víctimas, además de generar condiciones que permitan restaurar la paz social. Pidió también que quienes cometen delitos tengan la oportunidad de recapacitar y cambiar de conducta, al tiempo que invitó a los fieles a mantener la oración por la conversión de quienes ejercen la violencia y a promover el respeto irrestricto a la vida humana.

En otros temas, el arzobispo resaltó la conmemoración del Día Internacional de la Conservación del Suelo, que se celebrará este 7 de julio y llamó a reflexionar sobre el deterioro ambiental provocado por la contaminación, la deforestación y la pérdida de biodiversidad. Indicó que la tierra debe ser cultivada y protegida con responsabilidad para garantizar el bienestar de las futuras generaciones.

Añadió que el cuidado del medioambiente debe asumirse desde una visión de ecología integral, en la que exista armonía entre las personas, la naturaleza y Dios. Consideró que la protección de los recursos naturales también implica adoptar nuevos hábitos de consumo, fortalecer la educación ambiental y promover estilos de vida que favorezcan la conservación de la “casa común”.