Michel Vargas

ACAPULCO. —Prestadores de servicios turísticos de Playa Tamarindos realizaron labores de emergencia para abrir una barra improvisada que permitiera desalojar el agua estancada en la franja de arena, la cual se había acumulada tras las lluvias registradas por la depresión tropical “Boris”.

Desde las primeras horas de la mañana, trabajadores de la zona turística se organizaron para retirar el exceso de agua y evitar afectaciones a la infraestructura y equipo que previamente había sido resguardado como medida preventiva ante el fenómeno meteorológico.

De acuerdo al prestador de servicios turísticos de Playa Tamarindos, Juan Flores Cruz, la principal preocupación de los trabajadores era impedir que la corriente generara arrastres de mobiliario y equipo utilizado para la atención de los turistas. Además de resaltar que algunos de sus compañeros solamente registraron daños menores en sus áreas de trabajo debido al volumen de agua acumulada.

“Estamos limpiando para que se vaya toda el agua y no afecte las motos acuáticas ni otros equipos. El oleaje tiró varios toldos a los compañeros, entonces para que no se vayan al mar estamos limpiando”, comentó.

El prestador de servicios indicó que, pese a las intermitentes lluvias registradas en los últimos días, no se reportaron afectaciones graves en los negocios instalados en la playa. Destacó que las acciones preventivas que realizaron los prestadores  antes y durante el paso de “Boris” ayudaron a proteger sillas, toldos y embarcaciones recreativas.

El estancamiento llegó a alcanzar hasta metro y medio de profundidad, por lo que consideraron indispensable abrir un cauce que permitiera su salida al mar.