* OMS alerta por propagación transfronteriza sin vacuna ni tratamiento
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró emergencia de salud pública de importancia internacional por el brote de ébola Bundibugyo en la República Democrática del Congo y Uganda. La decisión responde a la confirmación de transmisión transfronteriza y a la aparición de muertes inexplicables, en un contexto marcado por la ausencia de vacunas o tratamientos aprobados contra esta rara cepa del virus.
Casos confirmados en Kinshasa y Kampala, las capitales de ambos países, evidencian que la epidemia se ha extendido más allá de la región minera de Ituri, donde se detectó inicialmente. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África, hasta el 16 de mayo se habían registrado ocho casos confirmados, más de 330 sospechosos y al menos 87 muertes sospechosas en territorio congoleño, además de dos contagios en Uganda.
La OMS advirtió que el brote podría ser mayor de lo que reflejan las cifras oficiales, con transmisión en clínicas y hospitales, donde ya han fallecido cuatro trabajadores sanitarios. El director general Tedros Adhanom Ghebreyesus calificó el evento como “extraordinario”, subrayando la inseguridad en el este del Congo y la movilidad de la población como factores que complican la contención.
Aunque la agencia descartó declarar una “emergencia pandémica”, instó a los países vecinos a reforzar la vigilancia y las pruebas de laboratorio. También llamó a iniciar ensayos clínicos urgentes de vacunas y terapias experimentales, recordando que la cepa Bundibugyo solo había causado brotes menores en 2007 y 2012, pero ahora amenaza con convertirse en una crisis sanitaria de alcance global.
