Familiares de las personas desplazados de las comunidades de la Montaña, acudieron al exterior del palacio de gobierno, para exigir a las autoridades ayuda y protección para los desplazados de las comunidades de Xicotlan, Tula y Acahuehuetlan quienes se encuentran refugiados en una iglesia.


Minutos antes de la 1:00 de la tarde, dos mujeres indígenas, completamente destrozadas y derramando lágrimas, arribaron hasta el inmueble, con la intención de ser escuchadas por las autoridades y envíen protección para sus conocidos y familiares.


Una de las mujeres, refirió que minutos antes de acudir a pedir apoyo, recibió una llamada de su madre, quien se encuentra desplazado y refugiada en una iglesia, para despedirse de ella, ya que los ataques en esa zona no cesan y tienen el temor de perder la vida.


Las mujeres indicaron que en el lugar donde se encuentran refugiados los pobladores, únicamente hay mujeres y niños, niños que llevan prácticamente tres días sin comer.


Ya van cuatro días ahí, cuatro días que no pueden salir, es mi madre, son mis hermanas, es mi familia, es mi gente, es mi pueblo”, indicó una de las mujeres al borde del llanto.


La denunciantes reprocharon que está mañana, la presidenta de la república Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que la situación en la montaña ya estaba siendo atendida, sin embargo, la situación es otra.


Expresaron que al testimonio de sus familiares, las autoridades subieron el pasado jueves, pero se regresaron, sin brindarles ningún tipo de ayuda.


“Los drones no cesan, como nos vamos a defender si no tenemos armamento, si nosotros tenemos picos y palas porque con eso vivimos, sembramos maiz y frijol”.


Las mujeres denunciaron que está situación no es nueva, sino que llevan años pidiendo a las autoridades apoyo para sus comunidades, pero siempre han hecho caso omiso.


“Pareciera que no nos ven, pareciera que no existimos, porque no cargo tacones, porque no cargo una falda, nosotras somos indígenas”, exclamaron.


Finalmente hicieron un llamado a las autoridades para que acudan al lugar y brinden el apoyo necesario a las familias, mujeres y niños quienes temen por su vida