* La nueva disposición reduce montos elevados y establece que ningún beneficiario podrá recibir más de la mitad del salario presidencial

MÉXICO.— El gobierno federal implementó un nuevo esquema para las pensiones de exfuncionarios, estableciendo un tope máximo cercano a los 70 mil pesos mensuales, con el objetivo de reducir los llamados privilegios en este rubro.

La medida, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, entró en vigor tras su publicación en el Diario Oficial de la Federación el pasado 10 de abril, y establece que ningún exservidor público podrá percibir una pensión superior a la mitad del salario presidencial.

Con este ajuste, casos que anteriormente alcanzaban cifras cercanas al millón de pesos mensuales fueron reducidos significativamente, alineándose a un nuevo criterio basado en la austeridad.

El gobierno federal argumentó que, aunque los montos continúan por encima del salario promedio nacional —estimado en alrededor de 18 mil pesos mensuales—, se busca mantener pensiones consideradas dignas sin permitir excesos.

Asimismo, se destacó que este rediseño no elimina las diferencias en el sistema, pero redefine el límite máximo que el Estado está dispuesto a otorgar a exfuncionarios.