A medida que avanzan las investigaciones sobre el ataque ocurrido en la Zona Arqueológica de Teotihuacán, comienzan a salir a la luz antecedentes preocupantes del presunto agresor, identificado como Julio César Jasso, quien habría mostrado comportamientos violentos desde su etapa como estudiante en Acapulco.

De acuerdo con versiones de personas que coincidieron con él en un plantel educativo del puerto, el joven mantenía una actitud hostil constante hacia sus compañeros, lo que generaba un ambiente de tensión dentro de las aulas. Estas revelaciones apuntan a que el hecho no se trataría de un episodio aislado, sino de una conducta que se habría desarrollado a lo largo del tiempo.

Uno de los testimonios que ha cobrado relevancia es el de Annette Aguirre Reyes, de 25 años, quien a través de redes sociales narró experiencias de acoso que vivió durante su estancia en el Colegio Simón Bolívar. Según su relato, el joven la hostigaba sin motivo aparente y llegó a intimidar a otros estudiantes con objetos punzocortantes.

La joven señaló que el miedo era una constante entre varios alumnos, quienes evitaban confrontarlo ante la posibilidad de agresiones. Tras conocer los hechos recientes en Teotihuacán, expresó su preocupación al considerar que situaciones como las que vivió pudieron haber escalado a un ataque dentro de su propia escuela.

Las autoridades continúan integrando información para esclarecer el caso, mientras estos testimonios refuerzan la línea de investigación sobre posibles antecedentes de violencia no atendidos a tiempo.