Integrantes del Frente por la Reforma Democrática de la Universidad Autónoma de Guerrero (FREDEUAG), condenaron los hechos ocurridos el pasado 19 de abril a las afueras de las oficinas de la Coordinación de Asuntos Jurídicos de la zona sur, en Acapulco, donde una trabajadora perdió la vida y dos más resultaron lesionados.

En conferencia de prensa, los universitarios calificaron el ataque como una violación a los derechos humanos y exigieron una investigación exhaustiva que esclarezca lo sucedido y castigue a los culpables del crimen.

Durante el posicionamiento, el representante jurídico Guadalupe Bollas Bernabé, comentó que la institución está obligada, conforme a su ley orgánica, a promover valores como la justicia, la legalidad, la democracia, la transparencia y el respeto a los derechos humanos. Sin embargo, señalaron que estos principios fueron vulnerados de manera alarmante con la agresión contra trabajadores que mantenían una protesta pacífica por demandas laborales.

Recalcó que los manifestantes se habían instalado en plantón desde el pasado 13 de abril, tras semanas de inconformidad por la falta de atención a sus peticiones, principalmente relacionadas con mejores condiciones de trabajo. Durante ese tiempo no impidieron actividades, ni negaron el acceso a las instalaciones, pese a lo cual no recibieron respuesta por parte de las autoridades universitarias ni sindicales.

“Durante esa semana no impidieron el acceso, no impidieron las actividades y no obstante, el espíritu pacífico de esa manifestación nunca fueron atendidos, ni por la administración central, ni por la administración regional. Estamos hablando del respeto a la vida, a las personas, de eso estamos hablando y eso es lo que no se va a tolerar”, dijo.

Los participantes, aseguraron que el caso refleja una problemática más amplia de violencia y vulnerabilidad que enfrentan las mujeres al exigir sus derechos, por lo que urgieron a garantizar entornos seguros dentro y fuera de las instituciones educativas.

Por su parte, el dirigente del frente y ex coordinador de la Zona Sur, Efrén Arellano Cisneros rechazó la versión de que el ataque haya sido producto de la delincuencia común. Recalcando que según los videos difundidos en redes sociales, el agresor actuó de manera directa y premeditada, lo que refuerza la hipótesis de un ataque dirigido contra los trabajadores en protesta.

“No fue delincuencia común, que no nos vendan esa idea de que fue delincuencia común. Fue un ataque directo a nuestros compañeros, un ataque que sentimos que ya fue programado para poder agredir y disipar la lucha de los compañeros”, comentó.

Finalmente, los participantes exigieron que la Fiscalía General de la República atraiga el caso para garantizar una investigación imparcial y efectiva, dentro y fuera de la universidad. Reiteraron su solidaridad con las víctimas y sus familias, y advirtieron que continuarán exigiendo se esclarezcan la agresión hasta que se haga justicia y se castigue tanto a los responsables materiales como intelectuales del crimen.