Productores de mezcal artesanal de la Sierra de Guerrero advirtieron que su actividad se encuentra al borde del colapso ante la inseguridad, competencia desleal, bajos precios y falta de apoyo institucional.


Durante un encuentro en la comunidad de Puerto del Bálsamo, mezcaleros denunciaron que desde hace años enfrentan el abandono de los tres niveles de gobierno, sin acceso a créditos, subsidios ni canales de comercialización que les permitan mejorar sus ingresos.


Señalaron que las malas condiciones de los caminos y carreteras dificultan el traslado del producto, lo que eleva costos y limita su venta.


“Los gobiernos solo le apuestan al turismo de playa, pero a las comunidades de la sierra no las atienden”, reclamaron.


Don Agustín Coria Granados, productor con más de 60 años de experiencia, explicó que actualmente produce alrededor de dos mil litros de mezcal al año, sin embargo, las ventas han disminuido considerablemente debido a que los compradores han dejado de acudir a la región por la inseguridad.


Los productores acusaron que, ante la falta de asesoría para registrar sus marcas, quedan a merced de intermediarios o “coyotes”, quienes adquieren el litro hasta en 300 pesos, mientras que en restaurantes se comercializa en precios que superan hasta los 10 mil pesos.


En las vinatas de la zona, el proceso de producción se mantiene de forma tradicional.
Explicaron que el maguey se fermenta en sacos de cuero, las piñas se cuecen con leña de encino y la planta se corta tras más de siete años de maduración.

Los productores, lamentaron que, además de las problemáticas anteriores, se enfrentan con la competencia de productos industrializados de menor calidad, mismo que se venden a precios más bajos sin una regulación efectiva.


Por su parte, el productor Hilario Villanueva Gaona criticó la falta de atención de las autoridades, reprochsndo que no existe interés real por impulsar el desarrollo de las comunidades rurales.


Indicó que esta actividad es el sustento de cientos de familias en la región, quienes invierten cerca de 100 mil pesos anuales en la producción de alrededor de dos mil litros, además de permanecer semanas completas en las vinatas para cuidar el proceso.


Finalmente, hicieron un llamado a la gobernadora del Estado, Evelyn Salgado Pineda, y a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, para que atiendan la problemática del sector y volteen a ver a la Sierra, una región marcada por la marginación y la violencia.


A pesar del panorama adverso, los mezcaleros afirmaron que mantienen la esperanza de que su actividad no desaparezca y continúe siendo parte fundamental de la identidad y economía local.