La desaparición de tres estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) en un periodo de dos semanas ha generado preocupación entre la comunidad universitaria y la sociedad morelense.

El caso más reciente es el de Alondra María Stephanye Contreras Galarza, de 18 años, alumna de la Facultad de Nutrición, quien fue reportada como desaparecida la noche del 5 de marzo, después de viajar de Cuautla a Cuernavaca.

Tras la denuncia pública de su familia, la Fiscalía de Morelos activó el Protocolo Alba el 6 de marzo y difundió una ficha de búsqueda. Como señas particulares se informó que mide 1.68 metros, es de complexión delgada, tez morena clara, ojos café claro y cabello negro lacio hasta los hombros. Al momento de su desaparición vestía pantalón blanco de enfermería, blusa azul marino tipo polo, zapatos blancos y llevaba una mochila beige con rosa.

Su caso se suma a otros dos ocurridos recientemente.

El 20 de febrero desapareció Kimberly Joselin Ramos Beltrán, también de 18 años, quien fue vista por última vez cuando se dirigía a la Facultad de Contaduría, Administración e Informática en Cuernavaca. Un día después su familia presentó la denuncia formal y se iniciaron operativos de búsqueda en zonas boscosas cercanas a la universidad.

El 28 de febrero fue detenido Jared Alejandro “N”, señalado como probable responsable del delito de desaparición cometida por particulares.

Tras diez días de búsqueda, el 2 de marzo fue localizado un cuerpo en un predio de Chamilpa, y al día siguiente la Fiscalía confirmó que correspondía a Kimberly. Su muerte generó protestas estudiantiles y movilizaciones para exigir mayor seguridad.

Mientras el caso seguía generando indignación, el 2 de marzo también se reportó la desaparición de Karol Toledo Gómez, estudiante de Derecho de la Escuela de Estudios Superiores de la UAEM en Mazatepec.

La joven fue vista por última vez en ese municipio. Vestía pantalón de mezclilla azul, blusa con rayas y tenis talla 22.5.

El 5 de marzo, estudiantes realizaron manifestaciones para exigir avances en la investigación. Ese mismo día la Fiscalía informó sobre el hallazgo de un cuerpo en Coatetelco, que posteriormente fue identificado como Karol Toledo.

Las desapariciones y asesinatos han provocado protestas y exigencias de seguridad dentro y fuera de la universidad, mientras continúan las investigaciones y la búsqueda de Alondra Stephanye.