Para frenar un gasto innecesario para las familias guerrerenses, la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) emitió una orden “clara y tajante” a todas las instituciones de educación básica, tanto públicas como privadas, para prohibirles solicitar actas de nacimiento actualizadas para cualquier trámite escolar.
La instrucción fue formalizada mediante la circular 04, emitida el pasado 16 de febrero por el subsecretario de Educación Básica, Adalid Nava Morales. El documento, enviado al coordinador de asesores de la dependencia, Alan J. Santos Adame, establece que jefes de departamento, supervisores y directores deben reconocer la validez permanente de las actas de nacimiento, eliminando el requisito de que estas tengan una “antigüedad determinada” o sean de expedición reciente.
La determinación administrativa se tomó en cumplimiento de una reforma legal impulsada por el diputado Joaquín Badillo Escamilla, quien promovió una modificación al artículo 40 de la Ley 495 del Registro Civil del Estado, argumentando que el nacimiento es un acto único en la vida y que, por lo tanto, el documento que lo certifica no debería tener fecha de caducidad mientras sea legible y no presente alteraciones.
“El acta de nacimiento no es un producto perecedero; es la constancia jurídica de nuestra existencia”, sostuvo el diputado durante el proceso legislativo, señalando que obligar a los ciudadanos a tramitar actas nuevas cada ciclo escolar solo fomentaba la burocracia y afectaba la economía popular.
A pesar de que dicha reforma ya había sido aprobada y publicada en el Periódico Oficial del Estado, la realidad en las aulas era distinta. Durante los últimos periodos de inscripción, se detectó que numerosos jardines de niños, primarias y secundarias continuaban exigiendo el documento “verde” o de reciente impresión como requisito obligatorio, incurriendo en una franca ilegalidad y forzando a los padres a realizar gastos extraordinarios.
Con esta medida, se espera que el derecho a la educación no se vea condicionado por tecnicismos administrativos, garantizando que un acta de nacimiento —sin importar si fue expedida hace meses o años— sea suficiente para acreditar la identidad de los estudiantes en toda la entidad.
