Comerciantes del Mercado Central del municipio de San Marcos denunciaron que trabajadores enviados por el alcalde Misael Lorenzo Castillo arrojaron tierra y piedras en los accesos de sus locales con el objetivo de impedir su instalación.
Según los vendedores, los hechos iniciaron alrededor de las 03:00 horas del sábado, cuando dos camiones de volteo descargaron montículos de tierra frente a los negocios. Afirmaron que los operadores presuntamente se encontraban en estado de ebriedad y que durante las maniobras dañaron cables de energía eléctrica y telefonía, dejando sin servicio parte del Centro de la ciudad.
Los inconformes señalaron que uno de los conductores fue retenido por los propios comerciantes, quienes además aseguraron que los choferes eran dirigidos por el director de Obras Públicas, Omar Reducindo Chora, quien se retiró del lugar.
Minutos después de las 06:00 horas arribaron elementos de la Policía Municipal para dialogar con los locatarios, sin embargo, estos rechazaron cualquier negociación al acusar que el presidente municipal incumplió acuerdos alcanzados un día antes, donde se estableció sostener una nueva reunión la próxima semana para abordar la posible reubicación al nuevo mercado.
Los comerciantes calificaron la acción como un acto de intimidación y reiteraron que se oponen a trasladarse al inmueble ubicado a las afueras de la cabecera municipal, sobre la salida hacia Cruz Grande, al considerar que no reúne las condiciones adecuadas para garantizar sus ventas y mantener su clientela.
El conflicto se agudizó desde el pasado 24 de febrero, cuando locatarios denunciaron un intento de desalojo. Ahora, advierten que impulsarán un proceso de revocación de mandato contra el alcalde, a quien acusan de actuar con el respaldo de tres regidores y de la síndica Guadalupe Valle Trujillo para concretar el cambio de sede por la fuerza.
