*Recomienda la COPRISEG consumo seguro de pescados y mariscos por temporada de Cuaresma
Con el inicio oficial de la temporada de Cuaresma, la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Guerrero (COPRISEG) ha puesto en marcha un operativo de vigilancia especial para garantizar la inocuidad de los productos pesqueros.
La ingeniera bioquímica Ruth Ivette Poblete Cruz, integrante de dicha comisión, informó que las actividades se centran en la inspección de moluscos, crustáceos y pescados mediante visitas de verificación a establecimientos y acciones de fomento sanitario. Estas medidas incluyen la facultad de destruir productos que presenten signos evidentes de descomposición para evitar que lleguen a la mesa de los consumidores guerrerenses.
La especialista advirtió que el consumo de productos del mar en mal estado conlleva riesgos microbiológicos significativos, principalmente por la presencia de bacterias como Vibrio parahaemolyticus, Vibrio cholerae y Salmonella. Estos patógenos son los responsables directos de enfermedades gastrointestinales graves. La ingeniera explicó que los pescados y mariscos son particularmente susceptibles a la descomposición debido a que poseen bacterias naturales en su piel y vísceras que se multiplican rápidamente al salir del mar, especialmente si no se mantienen a las temperaturas adecuadas bajo el intenso calor de la temporada.
Para asegurar un consumo seguro, la COPRISEG recomienda a la población verificar que el producto sea fresco y someterlo a procesos de cocción que alcancen el punto de ebullición, superando los 70 grados Celsius. Al momento de la compra, es fundamental observar que los pescados tengan ojos brillantes, saltones y transparentes, agallas de color rojo vivo, piel firme y escamas bien adheridas. Se debe evitar estrictamente adquirir productos que estén expuestos al polvo, insectos o que se comercialicen en la vía pública sin las condiciones de higiene necesarias, como es el caso de ceviches o cócteles crudos vendidos en la calle.
Un aspecto crítico abordado por Poblete Cruz fue la prevención de la contaminación cruzada, la cual ocurre cuando las bacterias de alimentos crudos se transfieren a productos cocidos o listos para consumir a través de manos, tablas o cuchillos mal lavados. Para evitarlo, se sugiere utilizar utensilios distintos para alimentos crudos y cocidos, además de lavar y desinfectar constantemente las superficies de trabajo. Asimismo, se instó a la población a no dejar salsas o aderezos a temperatura ambiente por tiempos prolongados, ya que el calor acelera la degradación de estos acompañamientos.
En cuanto al manejo comercial y doméstico, Mario Alberto Santos Villalba, subdirector de operación sanitaria, enfatizó que los negocios deben conservar los productos con suficiente hielo potable a una temperatura máxima de 4 grados Celsius para mantener la frescura. Para el almacenamiento a largo plazo en el hogar, la ingeniera Poblete recomendó el uso de contenedores herméticos debidamente etiquetados con fecha de caducidad, manteniendo el congelador a menos 18 grados Celsius.
Las autoridades recordaron que el incumplimiento de estas normas puede derivar en el aseguramiento del producto, multas o el cierre de establecimientos, por lo que invitaron a la ciudadanía a realizar denuncias sanitarias a través del portal oficial de COFEPRIS o a los números locales ante cualquier sospecha de irregularidad.
