La diócesis Chilpancingo-Chilapa pidió a los fieles católicos unan sus oraciones para pedir paz “oremos por nuestras familias, por nuestras comunidades, por quienes sufren, por quienes han perdido a un ser querido y también por la conversión de quienes han elegido el camino de la violencia”.

Lo anterior, luego que se confirmara que el líder criminal del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes fue abatido en un operativo que encabezó el Ejército y generó una ola de reacciones violentas en varios estados, incluido Guerrero.

A través de sus redes sociales esta diócesis invitó a la feligresía católica a “unir tu corazón al de miles de personas y elevar juntos una Oración por la Paz. Oremos por nuestras familias, por nuestras comunidades, por quienes sufren, por quienes han perdido a un ser querido y también por la conversión de quienes han elegido el camino de la violencia”.

Pidieron que la fe de los católicos “sea más fuerte que el miedo y que la esperanza ilumine nuestra nación. México necesita paz”, añadieron.

También compartieron el comunicado del Consejo del Episcopado Mexicano (CEM) en don piden que en estos “momentos de violencia que se viven en diversas regiones de nuestro país, como reacción al operativo contra el líder de un grupo criminal, queremos hacernos cercanos a cada uno de ustedes, a sus familias y comunidades compartiendo su preocupación e invitándolos a la prudencia y oración”.

El CEM exhortó a los católicos “con espíritu pastoral y fraterno, a reforzar las medidas de seguridad personal y comunitaria, resguardarse en sus hogares cuando sea necesario y evitar desplazamientos innecesarios, atendiendo siempre las indicaciones de las autoridades civiles”.

Les pidieron “intensificar la oración por la paz que tanto necesita nuestra nación: en las familias, en las parroquias, en la Eucaristia dominical y en cada comunidad. Que nuestra oración sea súplica confiada a Jesucristo, Señor de la historia y Principe de la Paz; pero también compromiso para ser sembradores de reconciliación y fraternidad”.

Afirmaron que el catolicismo en México “sufre, ora y espera, encomendamos a todo nuestro país a la maternal intercesión de la Virgen de Guadalupe, Reina de la Paz, para que nos cubra con su manto, proteja a nuestras familias y nos ayude a construir caminos de justicia, paz y esperanza. Que el Señor nos fortalezca y nos conceda vivir estos momentos unidos, con prudencia, solidaridad y fe”, añade el comunicado del CEM.