*El dirigente estatal, Alejandro Bravo Abarca, respalda auditoría forense al Ayuntamiento de Acapulco

El dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Guerrero, Alejandro Bravo Abarca, hizo un llamado a las fiscalías y órganos electorales para establecer “alarmas” y filtros estrictos sobre los perfiles que aspiran a cargos públicos rumbo a las elecciones del 2027, para evitar que lleguen personas vinculadas a actividades criminales.

La declaración, en una conferencia de prensa en el vestíbulo del Congreso del Estado, se da tras el escándalo nacional por la detención del alcalde de Tequila, Jalisco, Diego Rivera Navarro -del oficialista partido Morena- vinculado presuntamente con la delincuencia organizada.

Ante el cuestionamiento sobre cómo evitar que perfiles vinculados al crimen lleguen al poder, Bravo Abarca señaló que, si bien los partidos tienen una responsabilidad, son las Fiscalías y los Institutos Electorales quienes poseen la información de inteligencia necesaria para detectar estos nexos.

“Es una corresponsabilidad de los partidos, pero también de las fiscalías. La información sobre quiénes están ligados o no, la tiene la autoridad. Debe haber una propuesta para que el órgano electoral ponga alarmas amarillas o rojas”, afirmó el dirigente.

Sobre este tema, la presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido una postura de “cero impunidad”, señalando en sus conferencias matutinas que cualquier funcionario, sin importar el partido, debe enfrentar la justicia si se comprueban vínculos delictivos. En Guerrero, actores políticos locales han observado este caso con cautela, urgiendo a que se repliquen mecanismos de vigilancia para evitar situaciones similares en la entidad.

El PRI propone “40 horas ya”

En el ámbito legislativo, Bravo Abarca fue enfático al marcar distancia entre la propuesta del PRI y la de Morena respecto a la reducción de la jornada laboral. Explicó que la iniciativa priista plantea una jornada de cinco días, equivalente a 40 horas semanales, con aplicación inmediata y sin periodos de prórroga. Según el dirigente, este enfoque ofrece certeza y responde a una demanda social que no admite dilaciones.

En contraste, criticó la propuesta impulsada por Morena, a la que calificó de “enredada” y “electorera”, debido a que pretende escalonar su implementación hasta el año 2030. A su juicio, ese diseño diluye el beneficio para las y los trabajadores y lo convierte en un recurso político más que en una reforma laboral efectiva.

Bravo Abarca advirtió que, si la reducción de la jornada no se aplica de manera directa, clara y sin ambigüedades, el PRI votará en contra. Subrayó además que las horas extras deben mantenerse como un mecanismo voluntario, debidamente remunerado y sujeto a fiscalización, con el fin de evitar abusos patronales y garantizar condiciones laborales justas.

Que se aclare si robaron o no

Respecto al anuncio de 48 auditorías federales a la cuenta pública 2025, incluyendo una de tipo forense al Ayuntamiento de Acapulco, Bravo Abarca dio su visto bueno pese a las quejas de persecución política emitidas por la alcaldesa morenista, Abelina López Rodríguez, y algunos sectores del partido oficial.

“Qué bueno que se haga. Una auditoría forense es a fondo y puede auditar hasta a los proveedores. El pueblo de Acapulco ya está enfadado de tantos ‘dimes y diretes’; que se aclare de una vez si se robaron el recurso o no”, sentenció.

Finalmente, el dirigente priista abordó diversos temas de la coyuntura estatal. Sobre el caso Arcelia, desmintió de manera categórica la versión difundida en redes sociales acerca de la supuesta detención del alcalde. Aseguró que ha mantenido comunicación directa con él y confirmó que el edil se encuentra en su domicilio, desempeñando con normalidad sus funciones administrativas.

En relación con las renuncias en Atoyac, Bravo Abarca minimizó la salida de una regidora, a la que calificó como “la crónica de una renuncia anunciada”. Sostuvo que este hecho no afecta la estructura partidista y afirmó que el priismo en esa región continúa fortalecido.

Respecto a los acercamientos del empresario Pedro Segura con figuras del PRI, el dirigente aclaró que no existe comunicación oficial con la dirigencia estatal. Evitó emitir juicios sobre su trayectoria y se limitó a señalar que, hasta el momento, no hay un vínculo formal que amerite posicionamiento adicional.