Michel Vargas

ACAPULCO. —El arzobispo de la Diócesis de Acapulco, Leopoldo González González hizo un llamado a dar seguimiento y acompañar de manera cercana a las víctimas de la violencia, luego de afirmar que no puede haber paz si no se coloca en el centro a quienes han sufrido hechos delictivos.

Durante su mensaje dominical, el arzobispo dio algunas palabras de consuelo y solidaridad a familiares y amigos de quienes fueron asesinados en estas últimas semanas, así como a quienes han sido víctimas de otras formas de violencia.

Comentó que el dolor de las víctimas es compartido por la sociedad y advirtió que existe el riesgo de normalizar o volverse indiferentes ante el sufrimiento provocado por estos hechos delictivos.

El arzobispo enfatizó que todas las personas son corresponsables en la construcción de la paz y que esta tarea debe realizarse de manera conjunta, aun y cuando esté presente la presión de las estructuras del crimen organizado. Aseguró que se debe ser constructores de paz desde el hogar y urgió a prestar atención los jóvenes.

Pidió perdón a las personas que quedaron varadas durante su regreso de vacaciones la semana pasada y reconoció el dolor que generó esa situación, reiterando la importancia de expresar desacuerdos sin afectar los derechos de terceras personas, siempre dando prioridad al diálogo para buscar el bien común como un eje fundamental.