Ante la falta de garantías de seguridad y la ausencia de acciones contundentes por parte de las autoridades estatales y federales, grupos de autodefensa en la región Costa Chica de Guerrero, buscarán combatir a la delincuencia y regresar la tranquilidad a los pueblos de esa zona.
Tras la masacre registrada en la localidad de El Cortijo, donde diez policías comunitarios fueron asesinados y cinco más resultaron heridos, dirigentes de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) y del Concejo Indígena y Popular de Guerrero – Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), anunciaron la semana pasada, que unirían fuerza con el objetivo de combatir al grupo criminal que opera en la zona.
De acuerdo con líderes comunitarios, la región enfrenta una disputa territorial con el grupo delictivo, situación que mantiene a comunidades enteras en un clima de violencia permanente.
Este viernes, aproximadamente 400 integrantes de las organizaciones comunitarias iniciaron un recorrido que partió desde el municipio de Ayutla de los Libres a al menos diez comunidades de los municipios de Tecoanapa y Juan R. Escudero.
Durante el recorrido, se registró un enfrentamiento a balazos entre los grupos delictivos que se disputa el control de la franja Costa-Montaña.
Previo al inicio de la incursión, Jesús Plácido Galindo, dirigente del CIPOG-EZ, informó que el movimiento continuará avanzando hacia las localidades que permanecen bajo el control del grupo delictivo, con el objetivo de recuperar las localidades que permanecen bajo el control del grupo delincuencial y que ha dejado decenas de familias desplazadas.
Durante los recorridos se pudo observar la presencia de elementos del Ejército Mexicano y de la Guardia Nacional (GN) realizando patrullajes, sin que se registrara intervención directa.
Finalmente Placido Galindo, advirtió que, si el gobierno no asume su responsabilidad en materia de seguridad, las autodefensas continuarán organizándose para proteger a las comunidades afectadas por la violencia.