La Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro) inició el ejercicio fiscal 2026 bajo una fuerte presión financiera, tras confirmarse un recorte de 200 millones de pesos en su presupuesto. Sin embargo, el rector Javier Saldaña Almazán se mostró optimista al señalar que existe un compromiso verbal por parte del Gobierno Federal para resarcir estos fondos en el transcurso del año.

A mediados de enero, los sindicatos de la UAGro rechazaron el recorte presupuestal federal proyectado para 2026. Los líderes sindicales denunciaron que esta reducción pone en riesgo el pago de salarios, prestaciones y aguinaldos de los trabajadores, además de afectar la operación educativa de más de 90 mil estudiantes. Ante esta situación, solicitaron a la presidenta Claudia Sheinbaum corregir dicha medida.

Francisco Hernández Herrera, dirigente del STAUAG, y Brenda Alicia Alcaraz González, líder del Sttaisuagro, manifestaron su preocupación por el impacto financiero que esta disminución tendría en la institución. Ambos alertaron que la reducción del subsidio federal repercute directamente en la estabilidad laboral y en la calidad educativa que ofrece la universidad.

En su posicionamiento, los sindicatos exigieron la intervención del Gobierno Federal para evitar el impacto negativo del recorte y garantizar la continuidad de las funciones académicas y administrativas de la UAGro.

Este jueves, en una breve entrevista, Saldaña Almazán reveló que, tras la firma del convenio financiero, la institución se encuentra en una etapa de gestión crítica. Según el rector, el subsecretario de Educación Superior de la SEP, Ricardo Villanueva Lomelí, ha dado garantías de que el recurso será repuesto.

“La promesa del Secretario de Educación, del Subsecretario y, sobre todo, de nuestra presidenta (Claudia Sheinbaum) es la de apoyar. De palabra ya está confirmado por el subsecretario Ricardo Villanueva Lomelí… nos dijeron que lo van a recuperar en el transcurso del año”, afirmó Saldaña.

El rector también admitió que, de no concretarse esta devolución, el impacto sería sistémico, afectando prácticamente todas las áreas de la máxima casa de estudios guerrerense, “aunque tenemos confianza en que sí va a pasar”.

Fuertes medidas de austeridad: no más “plazas heredadas”

Como contraparte a la ayuda federal, la UAGro deberá profundizar sus políticas de transparencia. En ese sentido, Saldaña Almazán anunció una reforma administrativa integral que pone fin a prácticas históricas como la herencia de plazas.

“Ya no se pueden heredar plazas… es contra la ley y ya no habrá contrataciones, ni una más”, sentenció el rector. Adelantó que el Consejo Universitario emitirá nuevos lineamientos de austeridad que se sumarán al plan ya vigente, con el objetivo de optimizar cada peso del subsidio.

Uno de los puntos más críticos mencionados fue la fiscalización de la nómina. El rector señaló que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y la SEP realizarán cruces de nóminas para detectar “fugas” de capital, especialmente en casos de personal que cobra bonos de exclusividad, como las becas al desempeño, sin cumplir con los requisitos. “El requisito es ser exclusivo”, subrayó.

Aclaró que “el malo no soy yo, estamos viviendo momentos donde se paga lo justo por el trabajo que realizas. Ya no debe haber gente que tenga las máximas categorías aquí y en algún ayuntamiento al mismo tiempo”, advirtió.

Respecto a la política interna, Saldaña Almazán aseguró que no habrá protección para nadie y que los grupos de poder que antes dominaban y tanto daño le hicieron a la universidad han sido rebasados por la academia. “Quedan dos o tres grupos políticos que ya no se ven, andan por ahí, pero ya son puros generales sin ejército”, concluyó.