La Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) manifestó su respaldo total a Radio Universidad-Pueblo (XE-UAG), luego de que autoridades federales iniciaran un procedimiento para retirar el transmisor de la emisora, acción que, aseguran, representa un intento de cerrar la estación por la vía jurídica y administrativa.


A través de un pronunciamiento, la CETEG denunció que representantes del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), a través de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), otorgaron un plazo de diez días al director de la radio, Sergio Ocampo Arista, para entregar el equipo transmisor y trasladarlo incluso a la Ciudad de México, lo que consideran una medida coercitiva que pone en riesgo la continuidad del medio.


El magisterio disidente señaló que esta exigencia no es un simple trámite administrativo, sino un acto de presión directa contra una emisora con una línea editorial crítica y comprometida con las luchas sociales.
En el escrito, señalaron que el propio director de Radio UAGro ha advertido que la medida apunta tanto contra su persona como contra la permanencia de la emisora al aire.


También alertaron que la advertencia de recurrir a la Fiscalía General de la República, así como las visitas previas de autoridades acompañadas por elementos de la Guardia Nacional, evidencian una estrategia de presión escalonada para desmantelar un medio considerado incómodo para el poder.


En su posicionamiento, destacaron que Radio Universidad-Pueblo ha sido, durante más de 40 años, un espacio de expresión para movimientos sociales, el magisterio democrático, comunidades campesinas, pueblos originarios y sectores excluidos de los grandes medios de comunicación.


Asimismo, criticaron el silencio de la rectoría de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro), al considerar que la falta de una defensa pública y firme contribuye a normalizar acciones que atentan contra un medio que históricamente ha vinculado a la universidad con el pueblo.


Finalmente, la CETEG exigió a las autoridades el cese inmediato de cualquier acción orientada a retirar el transmisor de XE-UAG, el respeto a su función social y el reconocimiento de que la comunicación popular es un derecho y una conquista histórica.