La construcción de la imagen monumental de la Virgen Reina de los Mares en la isla de La Roqueta se ha convertido en un proyecto conjunto entre la Iglesia Católica, prestadores de servicios turísticos, asociaciones civiles y autoridades, para así fortalecer el turismo religioso como un nuevo atractivo para el puerto de Acapulco.
En entrevista con el sacerdote de las parroquias Covadonga y Tambuco, Marco Antonio Manuel Galeano Olea explicó que la iniciativa busca convertirse en un nuevo punto de atracción turística y al tiempo que pretende animar la fe en el puerto.
El escultor Froylán Centeno detalló que la imagen mide 7 metros con 20 centímetros desde la base hasta la punta de la corona, fue pintada con cromato de zinc color oro y está fabricada de acero para resistir los fuertes vientos de la zona y está recubierta con fibra de vidrio.
Por su parte, el oficial mayor de la Secretaría de Finanzas del Gobierno del Estado, Ricardo Salinas Méndez, recalcó que el lugar elegido es emblemático pues la imagen podrá ser observada desde las embarcaciones que se acerquen y será un espacio donde los visitantes podrán ir a conocer.
Indicó que el gobierno estatal apoya principalmente con brigadas de limpieza y gestiones interinstitucionales, además de un próximo proyecto de la Secretaría de Turismo para rehabilitar senderos y mejorar la accesibilidad en la isla.
“El apoyo del Gobierno del Estado es principalmente en la limpieza de la isla y en un proyecto que se trabaja con la Secretaría de Turismo para la reconstrucción de los senderos para dejarlos en condiciones dignas y accesibles para personas con discapacidad y adultos mayores”, indicó.
Salinas Méndez hizo un llamado a la ciudadanía y a los turistas a cuidar la Isla de la Roqueta, así como evitar tirar basura y respetar las normas ambientales, buscando que el islote mantenga su atractivo turístico y conservación para los visitantes nacionales y extranjeros.
Finalmente, el secretario general de la Asociación Pro Defensa y Conservación de la Isla de La Roqueta, Alejandro Martínez Sidney, reiteró que el proyecto cumplió con todos los procedimientos ambientales y la normativa de la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), adema que no hubo una clausura por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (PROFEPA), sino una supervisión de rutina dentro de los trámites legales.
