Michel Vargas

ACAPULCO. —El director de la escuela primaria “Nicolás Bravo”, Antonio Alanís Ávila, informó que el plantel ubicado en la calle Fortín Álvarez, número 60, del barrio histórico de Las Crucitas, presenta daños estructurales significativos tras los recientes sismos registrados a inicios de enero.

En entrevista, el directivo explicó que alrededor del 50 al 60 por ciento de una de las áreas de la escuela presenta afectaciones, situación que generó preocupación ante la cercanía del regreso a clases presenciales.

Entre los daños se encuentra un muro de contención que fue construido apenas hace tres meses, ya presenta hundimientos y resquebrajamiento. Asimismo, la cancha que también funciona como patio escolar registra un hundimiento aproximado de cinco centímetros, situación que representa un riesgo para los estudiantes y el personal docente.

“Tenemos daños en aproximadamente el 50 o 60 por ciento de un área de la escuela, y lo más preocupante es que incluso un muro de contención de reciente construcción ya presenta hundimientos. Además, la cancha que funciona como patio escolar registra un hundimiento de alrededor de cinco centímetros lo que representa un riesgo para nuestros alumnos”, dijo.

Dijo además que el pasado 2 de enero, cuando se registró el sismo de 6.5 de magnitud, el área considerada más segura del plantel fungió como refugio temporal para los vecinos de la zona. Fue ese mismo día cuando el director realizó el primer reporte a las autoridades Protección Civil Municipal para solicitar una evaluación de los daños.

El oficio correspondiente fue elaborado y recibido por las autoridades el 5 de enero; sin embargo, hasta el momento no se ha emitido un dictamen especializado que permita definir si el inmueble es seguro para el retorno de los alumnos.

Cabe señalar que personal de Instituto Guerrerense de la Infraestructura Física Educativa (IGIFE) acudió al plantel para constatar los daños y así determinar la situación en dicha institución educativa.

Finalmente, para evitar algún tipo de riesgo en la comunidad estudiantil, los directivos determinaron que no es posible recibir a los estudiantes en tanto no se garantice la seguridad del inmueble. Aunque se están dejando tareas y actividades en línea, para que los estudiantes puedan trabajar y estar al corriente con el calendario escolar, a la par los docentes continúan asistiendo a la escuela para organizar actividades académicas.