Policías comunitarios de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias–Policía Comunitaria (CRAC-PC) conmemoraron el 15 aniversario de la creación de la Casa de Justicia de la localidad de El Paraíso, perteneciente al municipio de reciente creación de Ñuu Savi, en la región de la Costa Chica de Guerrero.
Previo al acto central, comunitarios, comandantes, autoridades que se rigen por usos y costumbres, comisarios, luchadores sociales, danzantes, habitantes de comunidades vecinas, ex integrantes del sistema de justicia y ex presos políticos, realizaron una marcha por las calles de la localidad.
Luego de la marcha, el contingente se concentró en la cancha de la escuela telesecundaria, donde se llevó a cabo la toma de protesta de dos nuevos grupos de policías comunitarios que resguardarán las localidades de San José La Hacienda y La Fátima, ambas del municipio de Ayutla de los Libres.
Durante el evento, estuvieron presentes representantes de la Casa Matriz de San Luis Acatlán, así como de las Casas de Justicia de Espino Blanco, Zitlaltepec y Chilixtlahuaca, quienes refrendaron su respaldo a la Casa de Justicia de El Paraíso y a la estructura comunitaria de seguridad y justicia.
Durante las intervenciones, denunciaron que, pese al paso de los años, persiste una persecución desde el Estado contra el sistema normativo comunitario, tomando de ejemplo, la detención del comandante Jaime García Morales, ocurrida el pasado 9 de octubre, quien logró recuperar su libertad tras una serie de movilizaciones en la capital del estado.
“La cárcel es para los pobres, no hay cárcel para los ricos”, expresaron.
Los oradores, también hicieron un llamado a no abandonar la lucha ni ceder ante el miedo o la incertidumbre sobre el futuro y a mantenerse unidos como pueblos.
Destacaron que gracias a la resistencia comunitaria se ha logrado preservar el territorio, el medio ambiente, la cultura y la identidad de los pueblos.
Asimismo, recordaron que durante el gobierno priísta de Héctor Astudillo Flores la figura de la policía comunitaria y sus derechos fueron eliminados del texto constitucional y de la Ley 701, pese a la lucha de organizaciones sociales para que se restituyeran.
“La ruta que debemos seguir es la construcción de normas propias y hacer valer nuestros derechos para que no nos sigan persiguiendo”, declararon.
Gilberto Reyes, originario de la comunidad de La Angostura, municipio de Ñuu Savi, recordó que la lucha no inició hace 15 años, sino en 1989, cuando comisarios de Pascala del Oro, Mexcaltepec, Caxitepec y Tres Cruces convocaron a comunidades de la ruta Ojo de Agua–Cortina–La Fátima para organizar una policía auxiliar que protegiera el camino hacia Ayutla ante los constantes asaltos.
Sin embargo , explicó que fue hasta el 2011 cuando el proceso se retomó con mayor fuerza, impulsado por Arturo Campos y Samuel Calderón, quienes reorganizaron reuniones y buscaron la orientación de la Casa Matriz de San Luis Acatlán, realizando encuentros discretos con representantes comunitarios.
Actualmente, la Casa de Justicia de El Paraíso agrupa a 26 comunidades de Ayutla de los Libres y del municipio Ñuu Savi, y desde su nacimiento ha contado con el acompañamiento del Centro de Derechos Humanos de la Montaña “Tlachinollan”. Indicó que este movimiento comunitario, surgió en un contexto de alta violencia en Guerrero y en medio del surgimiento de diversos grupos de autodefensa, manteniéndose como un sistema comunitario legítimo, basado en la asamblea, el servicio y la reeducación.
