ACAPULCO.— Colectivos de búsqueda en Guerrero denunciaron un incremento en las desapariciones de jóvenes, principalmente hombres de entre 13 y 20 años de edad, tanto en Acapulco como en Chilpancingo y otras regiones del estado, problemática que, aseguran, está vinculada en muchos casos al crimen organizado y a corporaciones policiacas.
Socorro Gil Guzmán, madre buscadora e integrante de un colectivo con sede en Acapulco, señaló que las autoridades minimizan la magnitud del problema al afirmar que la violencia ha disminuido. “Siempre dicen que no hay tantos desaparecidos, que la violencia ha bajado, pero la realidad es otra”, expresó, al recordar el reciente hallazgo sin vida de tres estudiantes del Tecnológico de Acapulco durante la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum al puerto.
La activista rechazó el uso de términos como “persona extraviada” o “fallecimiento”, al considerar que suavizan la gravedad de los hechos. “Las personas no se pierden ni se desaparecen solas. Son desapariciones forzadas y en muchos casos homicidios atroces. Nombrar las cosas por su nombre es una forma de respeto a nuestras víctimas”, subrayó.
Socorro Gil es madre de Jonathan Guadalupe Romero Gil, quien fue detenido y desaparecido por policías municipales el 5 de diciembre de 2018, y aseguró que las autoridades continúan negando la dimensión real de las desapariciones en la entidad.
Durante los primeros días de enero de 2026, autoridades estatales activaron fichas de búsqueda en Acapulco por al menos dos mujeres, una de ellas menor de edad. De acuerdo con Locatel Guerrero, Dayana Itzel Rebollar Cruz, de 15 años, fue vista por última vez el viernes 2 de enero. Vestía blusa negra de tirantes y short de mezclilla azul, y como seña particular presenta una cicatriz en el labio superior del lado derecho.
En otro caso, Janeth Villalva Cervantes, de 23 años, fue vista por última vez alrededor de la 01:00 de la madrugada del jueves 1 de enero, en el fraccionamiento Magallanes, en la franja de playa detrás de la plaza Costera 125. La joven presenta múltiples tatuajes visibles en rostro, cuello, brazos y piernas, así como un piercing en la nariz.
Los colectivos exigieron a las autoridades acciones reales, reconocimiento del problema y estrategias efectivas para prevenir la desaparición de jóvenes en Guerrero. (Foto: Jesús Dorantes/El Sol de Acapulco)
