* El exrepresentante de Morena en el IEPC dijo que pedir aclarar la situación de la delegada de ese partido en Guerrero es un asunto de certeza jurídica, no un acto de violencia política, como lo denunció

Carlos Navarrete

El exrepresentante de Morena ante el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), Sergio Montes Carrillo, que las declaraciones de la delegada con funciones de presidente del Comité Ejecutivo Estatal (CEE), Nora Velázquez Martínez, sobre que es víctima de violencia política, desde el interior del partido, “dan pena”, porque “victimizarse es un mensaje de debilidad”.
Añadió que si le han exigido que acredite con documentos su designación como delegada con funciones de presidenta del comité estatal de Morena, es para garantizar certeza jurídica en el partido y no un acto de violencia política de género, como ella argumenta.
A través de sus redes sociales, Montes Carrillo respondió a las declaraciones de la dirigente de Morena, quien afirmó que es víctima de violencia política, esto luego de que algunos militantes, como él y el secretario general del CEE, Marcial Rodríguez Saldaña, la han desconocido en el cargo.
La postura de ambos actores se dio después de que el INE determinó improcedente la solicitud que hizo el partido para registrar a Nora Velázquez como delegada con funciones de presidente del CEE en Guerrero, argumentando que en la sesión que el Comité Nacional de Morena celebró el 9 de marzo no se contó con el quórum requerido para validar la designación.
Al respecto, Montes Carrillo recordó que los exdirigentes del partido César Núñez Ramos y Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros fueron electos en un proceso interno con consejeros, además de que se les acreditó ante el IEPC y el INE con las actas de esas asambleas, lo que no sucedió con Nora Velázquez, quien fue nombrada directamente por la presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), Yeidckol Polevnsky
El exrepresentante del partido aclaró que solicitarle a la nueva dirigente su acreditación no es violencia política, sino certeza jurídica a la que están obligados todos los partidos políticos.
“Hay declaraciones que dan pena, victimizarse es un mensaje de debilidad, utilizar el género como escudo no ayuda en nada (…) confundir la solicitud de transparencia y legalidad a una mujer no es violencia de género, los términos de género se desprestigian cuando son mal invocados y mal usados”, dijo.