Carlos Navarrete
En el Congreso local se promueve una iniciativa de reforma a la Ley de Educación del estado, con la que se pretende incluir la educación ambiental obligatoria en las escuelas del sector público de Guerrero, como una alternativa para combatir los elevados niveles de contaminación en el país.
La propuesta fue presentada por la diputada de Morena, Mariana García Guillén y se turnó a comisiones para que sea analizada y en su momento dictaminada.
En la iniciativa, García Guillén argumentó que la educación ambiental surgió en los años 70 como una respuesta a la crisis en esa materia, y consideró que debe entenderse como un proceso de aprendizaje que debe facilitar la comprensión de las realidades del medioambiente y del proceso socio-histórico que ha conducido a su actual deterioro.
La legisladora plantea en su iniciativa que, de manera obligatoria, las autoridades educativas estatales incluyan en los planes y programas de estudio de las escuelas públicas, en el nivel inicial, preescolar, básico y medio superior, una materia obligatoria de educación ambiental que contenga los nuevos conceptos fundamentales de la ciencia ambiental, desarrollo sustentable y prevención del cambio climático.
Además establece fomentar la protección al medio ambiente y el aprovechamiento racional de los recursos naturales, así como las medidas para su conservación, mejoramiento y cuidado.
“Lo anterior es en razón de que la educación ambiental forma parte de la base para mejorar nuestro entorno y el desarrollo sostenible, ya que contribuye a mejorar la calidad de vida de las personas, así como al acceso a la educación inclusiva y equitativa, y coadyuvar para dotar a la población de las herramientas necesarias para desarrollar soluciones innovadoras a las problemáticas ambientales actuales”.
García Guillén consideró urgente emprender acciones que sirvan para generar conciencia en los niños y jóvenes, y se sensibilicen ante los problemas ecológicos; así como contribuir a la adquisición de conocimientos y desarrollo de actitudes, habilidades, motivaciones, convicciones y capacidades que permitan la formación de una personalidad que determine las causas y efectos de los problemas del medio ambiente.
En su propuesta, la legisladora planteó que la inclusión de la educación ambiental se dé a través de la impartición de actividades extracurriculares cuyos contenidos incluyan los conceptos y principios fundamentales de la ciencia ambiental, el desarrollo sustentable y la prevención del cambio climático, además de que se fomente la protección al medio ambiente y el aprovechamiento de los recursos naturales, así como las medidas para su conservación, mejoramiento y cuidado.
