* A cien años del asesinato de Emiliano Zapata:
* No pasa nada
* La gastronomía guerrerense
Isaías Alanís
No pasa nada, es una fecha más, pese a que el candidato presidencial hoy presidente, prometió dedicar todo 2019 a celebrar los cien años del sacrificio de Zapata en Chinameca. Pero, como se atravesó Huexca y toda su complejidad como inversión privada en una zona eminentemente agrícola y de pilón la terrible muerte a tiros de Samir Flores, dos días antes de la famosa consulta que le daría un sí, o un no a la termoeléctrica, que en otros países como Chile se están deshaciendo de ella y cambiándolas por energías limpias; la muerte del líder opositor que nunca podría haber sido planeada por el actual gobierno, si por sus enemigos, los que no quieren que Morelos y México se quede dónde está o más abajo, y claro, los enemigos del presidente del anterior gobierno de mafiosos representador por Graco Ramírez, otro de los innombrables del patibulario nacional y de la historia al revés, que por cierto, gozan de vida cabal y en libertad.
Lo inadecuado es que Morena carezca de operadores políticos para estos casos, la salida forzada o acompañada por la banda la derecha del mini delegado y exdirigente del Partido Encuentro Social en banca rota electoral, “Hugo Eric Flores Cervantes, quien ha ocupado cargos en el gobierno federal con Felipe Calderón Hinojosa como presidente de la república y fue inhabilitado hasta el 2020 por la Secretaría de la Función Pública y luego exonerado por irregularidades en el proceso”. (Sol de Cuernavaca), esta situación engorrosa porque a Flores se le vincula con el hijastro de Graco, y haberlo tolerado le resta puntos a la posición del presidente.
Morena esta huérfana sin AMLO y Huexca les estalló como una carga de dinamita, pues el pueblo de Morelos tiene una memoria genética de resistencia social inimaginable. Sus operadores políticos no tienen la carga popular del presidente y -como parece- muchos son unos improvisados o de plano sin experiencia política.
La paradoja es que, a Cien Años de la traición a Zapata, las cosas en Morelos andan de cabeza y no se ve que, en este año, se canalicen programas y una política pública que detone el campo mexicano. Ese es el verdadero homenaje, y hoy un siglo después de que los clarines dieran la orden de presentar armas al jefe del Ejército Libertador del Sur, los fusiles traidores escupieron bala sobre Emiliano y su pequeña escolta mientras Carranza y Pablo Gonzales se afilaban las uñas para rehabilitar la industria cañera en un estado convertido en un erial por la cruenta guerra en contra del zapatismo, y regresarle las tierras a la iniciativa privada de entonces.
A Cien años de aquel hecho sangriento. Hasta las piedras del mausoleo de Porfirio Díaz, de la noche a la mañana se volvieron zapatistas.
GASTRONOMIA GUERRERENSE
En la revista “Amate, Arte y Cultura de Guerrero”, creamos una sección titulada “Los sabores de Guerrero”, en cuyas páginas aparecía un recetario de lo más selecto de la cocina suriana, como el casi desaparecido Guinatan a base de coco y pescado seco. Intentamos que los turisteros voltearan a ver la riqueza gastronómica de Guerrero y diseñar una plataforma para ofertarla al nuevo turismo que demanda no solo mar, Sol, también comida gourmet regional y bebidas tradicionales, el mezcal.
Una vez le dije a don Alejandro Cervantes Delgado, que Guerrero contaba con una de la cantinas más grandes de México, Acapulco, y no se vendía mezcal, ni se tomaba café de Atoyac, como en otros estados ofertan al visitante los productos regionales; Chiapas, Michoacán, Oaxaca por ejemplo.
Entonces elaboré un sin número de bebidas a base de mezcal y un recetario de comida tradicional para ponérselo en bandeja de plata a turisteros, chefs y barmans, y lo incluyeran en sus cartas y publicidad para promocionar Acapulco al nuevo turismo que busca satisfacer el paladar y correr aventuras, y que la comida y bebidas guerrerenses salieran de la cañadas y de las olas. Pese a los buenos oficios de don Alejandro, esto no tuvo eco. A los pocos meses, murió y le echamos un ladrillo encima al proyecto.
Por eso es trascendental apuntar que durante el Festival de Comida Guerrerense, celebrado en el marco del Tianguis Turístico, Carlos Slim Domit, del Grupo Sanborns, y la presidenta del DIF estatal, Mercedes Calvo Elizundia hicieran la presentación de la gastronomía guerrerense, que será ofertada en los restaurantes de este corporativo. Y que las cocineras tradicionales hayan preparado los platillos que los chefs de Sanborns cocinaran en las 198 tiendas de esta cadena durante el mes de abril en México y el extranjero.
A los amantes de la cocina tradicional de Guerrero, que viven en otros estados, ya podrán saborear un sabroso aporreadillo, pescado a la talla, nacatamal, chalupas con chipotle y sin faltar el clásico pozole suriano y una buena copa de mezcal.
Creo que este es el principio de un repunte para impulsar otro turismo que había estado escondido bajo los intereses de los corporativos turísticos de Acapulco.
Ahora sigue también impulsar el turismo cultural y de aventura, Las costas y montañas de Guerrero, tienen una riqueza escondida para dar y prestar.
Bien por el gobierno de Héctor Astudillo.
