* De diez bultos de basura que iban a tirarse en el relleno sanitario, nueve bultos serían de Chilpancingo y uno de Tixtla, dijo el alcalde de ese lugar sobre el costo-beneficio del proyecto
Gilberto Guzmán
El alcalde perredista de Tixtla, Hossein Nabor Guillén, informó que por unanimidad el Cabildo que preside determinó no participar en el relleno sanitario intermunicipal, con Chilpancingo, como lo señaló su homólogo de la capital, Marco Antonio Leyva Mena.
“La decisión la tomó el Cabildo, no la tomó el alcalde de Tixtla. Somos diez ediles, hubo la concertación del tema en el municipio en general, no hicimos plebiscito ni mucho menos consulta pero hicimos sondeos entre la población, y la mayor parte de la población lo primero que nos decía es cómo vamos a permitir que el municipio de Chilpancingo venga a tirarnos la basura al municipio de Tixtla”, dijo en entrevista radiofónica.
“Ya había algunas conversaciones avanzadas con el presidente de Chilpancingo, quien merece todo mi respeto, pero el Cabildo tomó la decisión de que no se participe en el relleno sanitario intermunicipal”, subrayó el alcalde perredista.
El alcalde dijo que el Ayuntamiento de Tixtla cuenta con un terreno que va a utilizar como relleno sanitario una vez que la Secretaría del Medio Ambiente federal, la Semarnat, apruebe el proyecto de viabilidad, y que en el Presupuesto de Egresos de la Federación se asignen los recursos necesarios.
“Nosotros no tenemos el problema tan grave como lo tiene ahora Chilpancingo, porque el relleno que tenemos nos da todavía para unos dos años más, pero ya no queremos heredarle ese problema a las generaciones que vengan”, indicó.
Reiteró que el Cabildo tomó la decisión unánime, sin votos en contra, de no participar en el proyecto entre Chilpancingo, Eduardo Neri y Tixtla, en la sesión del viernes pasado.
Precisó que en esta decisión no hay un trasfondo político o personal entre los municipios de Tixtla y Chilpancingo, “pero todos los municipios protegen siempre la integridad física y el ecosistema, y es lo que estamos tratando de hacer”.
Nabor Guillén detalló que en su momento el proyecto fue avalado por la Secretaría del Medio Ambiente estatal, la Semaren, en el 2014 pero no por la Semarnat, y el Ayuntamiento de Tixtla solicitó que se le entregaran estudios actuales pero no los recibió.
“Hicimos un balance del costo-beneficio y el costo realmente era muy grande, porque de diez bultos de basura que iban a tirarse en el relleno sanitario, nueve bultos los iba a tirar el municipio de Chilpancingo y solamente uno el municipio de Tixtla, y eso les pareció ofensivo a la mayor parte de la población, reitero, no es un tema político ni partidista sino de proteger los intereses de la ciudadanía del municipio”, explicó.
En cuanto a la celda emergente que se construyó en la zona conocida como Matlalapa, dijo que los trabajos se realizaron sin la autorización del Ayuntamiento de Tixtla, ni se le informó que se iba a realizar esa celda y se analizan las acciones legales a aplicar.
Precisó que el predio donde se construirá el relleno sanitario de Tixtla se encuentra en una zona distinta a Matlalapa y a unos 10 kilómetros de la mancha urbana.
Insistió en que Tixtla no tiene un problema tan grave como Chilpancingo en cuanto a su relleno sanitario y comprende la preocupación del alcalde Marco Antonio Leyva Mena, “pero el municipio de Tixtla dijo esta vez: no al relleno intermunicipal”.
